A principios de los años 80 aparecieron en Wiltshire, al sur de Inglaterra, unos extraños círculos dibujados en los campos de cereales. Este acontecimiento llamó poderosamente la atención de los granjeros afectados, quienes no se podían explicar qué, quién, ni cómo se habían podido realizar los complejos diseños sobre los campos.

 

Parecía como si un elemento desconocido se hubiera posado sobre estos y hubiera comenzado a moverse en círculos en el sentido de las agujas del reloj, dejando impresos diferentes dibujos con una precisión asombrosa. Estos fenómenos fueron denominados los círculos de la cosecha. 

Curiosamente, tras los primeros descubrimientos, este fenómeno se extendió a los campos de trigo, avena, cebada, colza e incluso patata de todo el mundo. Actualmente hay más de 10.000 círculos de la cosecha documentados y fotografiados en 30 países diferentes, entre ellos Estados Unidos, Canadá, Bulgaria, Hungría, Japón y los Países Bajos.

En un principio los diseños de los campos eran sencillas circunferencias, sin embargo, con el paso del tiempo los dibujos fueron sofisticándose. Aparecieron cruces celtas, galaxias espirales, fases de la luna y otros signos astrológicos y símbolos mágicos.

las marcas solían aparecer por la mañana en lugares donde el día anterior no había nada. A su vez en el suelo no se detectaban rastros o residuos y las plantas de los alrededores no estaban afectadas. Aunque lo más inquietante era el hecho de que las granjas en donde aparecieron estos círculos no volvieron a ser fértiles. Ante tal preocupación, se tomaron muestras de las cosechas y se analizaron en el laboratorio. Se descubrió que las semillas de las espigas habían desaparecido como si los nódulos de los tallos hubieran estallado al proporcionarles mucho calor.